No se va a hablar tanto de Rocknrolla, en parte porque en Inglaterra cualquier personalidad carismática y talentosa nacida en la isla se convierte en inmediato en blanco del rencor de los malcogidos. Pero en los festivales le va a ir bien sin un éxito sin precedentes. Debe ser recagantísimo que te partas la madre haciendo películas de gangsters y venga alguien y te diga; ah sí, tu eres el esposo de Madonna, caraaajo. Y es cierto que Rocknrolla no presenta nada particularmente innovador, como lo acepta Guy Ritchie mientras añade que la fórmula le atrajo y le interesó seguir ese proyecto, con posibles secuelas. Y la peli es super efectiva, como filme palomero funciona, si no te pones en tu pose y tu ropa negra, tu boina de lado y tus huaraches oaxaqueños. Rocknrolla rifa. Y si te pones exigente hay muy buenas escenas, personajes entrañables, y violencia singular. Pero cualquier cosa que diga, sera un spoiler y no quiero ser mensajero de tan agreste actitud, por lo tanto les recomiendo si quieren, vean al gangster más ojeis del filme, Tom Wilkinson, y se claven en la textura de lo que un buen actor en realidad es. Johnny Quid, great. Continuará...
Alguien alguna vez me dijo que García Márquez escribía para sus amigos. Pero se han dicho tantas cosas de García Márquez. A mi me parece una buena idea, hay e-mails que son excelente literatura. Cuando le escribes a un amigo (música de fondo de Cuando un amigo se va de Alberto Cortéz) te abres a sentimientos y expresas ideas que no compartirías con cualquiera, conoces a la otra persona pero no esperas nada más de ella que se ría o te mande un reply. Criaturas extrañas somos los amigos.
El novelista Jonathan Coe en un artículo para el suplemento cultural de The Sunday Times del 07.09.08 dedicado al "Amo del suspenso" nos habla de como en la cúspide de su popularidad, el director era ya una imagen-marca asociada para vender libros, series de televisión e incluso una revista. Algo que podría lograr solamente otro cineasta como Disney. Coe encuentra una notable similitud entre el trabajo de los realizadores antes mencionados, el sadismo, que en el caso de Hitchcock llevaba a escenas en donde los personajes batallan continuamente contra la adversidad. Algunas clásicas escenas como la de Janet Leigh en Psycho o The Birds han quedado como fotografías en nuestro subconciente. En el caso de Disney, transcribo de la nota de Jonathan Coe
In Disney's case, because his targets were children, there is also something sinister and uncomfortable at work. I still shudder whenever I read Disney's reported expression of delight as he imagined the effect the death of Bambi's mother would have on all those youngsters: "You know she's dead, but the little guy just comes back to that thing and the snow begins to pick up and he's crying, MOTHER!,and it would just tear their hearts out if you could get that little guy crying MOTHER."
Even Hitchcock was never as obviously cruel as that (and his audience, in any case, did at least consist of consenting adults), but people flocked to his films in the 1940s, 1950s and 1960s -and still buy now,on DVD- because they knew they were going to be put through the emotional wringer, and they couldn't wait.
Los políticos tienden a inventarse escenarios sacados de sus más reconditos deseos. Asi, existe una foxilandia en donde todo es estulto y un microinformecaidodetriciclo que dice, dice, dizque por buenas direcciones. Yo no les creo. El sábado pasado salió publicada una entrevista con Alistair Darling, que es como el Cartens de Reino Unido pero mucho, mucho más delgado; en The Guardian. Y para el domingo que fuimos de compras, la chica mascapalabras y yo, los británicos estaban ya bien siscados. Todos con sus ropitas muy nice (yo incluído) comprando verduras orgánicas, bien espantados porque ya estamos pero bieeen adentro de una recesión. Aventando sus carritos del super, desesperados por poner extra de todo y tratando de arrebatar. Pero daban ganas de decirles, nooombre, esto no es nada, crisis, las de México. De un día al otro los productos más caros sin que puedas reclamar un carajo y tu salario estancadísimo desde hace años. Pero no lo iban a entender.
Hoy fui al trabajo de un humor muy frio; helado. Y en una de esas que estaba muy aburrido pensando este trabajo apesta, abrí mi buzón de e-mails y los borré todos.